Entradas populares

jueves, 12 de febrero de 2015

El Dios que yo Conozco.


Isaias 44:8 "No tiemblen ni teman; ¿No se ha hecho oír y lo he anunciado desde hace tiempo? Ustedes son mis testigos. ¿Hay otro Dios fuera de mi, o hay otra Roca? No conozco ninguna"

Arboles y profetas poseen una característica común: Ambos se tratan de plantar en la mejor tierra para el futuro. 
Isaias se plantó en Dios, enfocado en conocerle y echar profundas raíces en El para que por su palabra muchos fueran salvos- Su encuentro con Dios a diario impactó para siempre su carácter.
Así mismo debe ser el propósito principal de cada creyente: perfilarse en "Conocer a Jesucristo para darlo a conocer". A esto no le podemos colocar topes ni limites, porque la aventura de conocerle es fascinantemente interminable.
A diario, quienes están abiertos en todas las áreas de su vida a Sus enseñanzas, pueden experimentar en medio de la búsqueda, revelaciones grandes y ocultas que antes no conocían.
Dice Juan 10:27 Mis ovejas conocen mi voz, yo las conozco y ellas me siguen.
El secreto que llevó a Isaias a ser considerado el más grande profeta del Antiguo Testamento a pesar de la poca respuesta positiva de los oyentes, fue su sensibilidad al mensaje del cielo y disposición de conocer cada vez mas al Señor. El no se conformó con la asombrosa palabra dada por otros creyentes o lo que pudo leer que otro escribió de parte de Dios; sino que se dirigió directamente "al Maestro" para beber del agua de Su fuente inagotable.
Dice Isaias 43:10 Ustedes son mis testigos, declara el Señor; y mi siervo a quien he escogido, para que me conozcan y crean en mi, y entiendan que yo soy. Antes de Mi no fue formado otro dios, ni después de mi lo habrá.
Nuestro Padre es puro, perfectamente santo, justo y amoroso; Y promete en Su Palabra que se le presentará a cada quien tal cual es.
Ningún hombre puede venir a hablarnos en Su nombre saliéndose de esos parámetros; Nadie tiene licencia para imponer voluntad humana o cargas religiosas con leyes faltas de Gracia Divina, por eso debemos esforzarnos por amar y estar al servicio del "Dios conocido". 
Si realmente le conocemos y tenemos una relación estrecha con El, no nos debemos dejar confundir con gente que pretenda presentarnos un Dios inventado por ellos.... enseñanzas contrarias a Su Palabra y esencia, o fariseísmo. 
Podemos responder con respeto y sabiduría: "El Dios que yo conozco", quien me conoce a mi también, no haría o diría eso. 
Vamos a esforzarnos para que cada encuentro en oración o con Su Palabra sea para conocerle cada vez más íntimamente en todo Su Esplendor- En una relación, de corazón a corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario