Entradas populares

domingo, 5 de abril de 2015


Las 7 Palabras.


Cuando nuestro amado Salvador estaba siendo crucificado, dijo 7 frases aleccionadoras como sus ultimas enseñanzas de vida.
1) Padre perdónalos porque no saben lo que hacen (Lucas 23:34) PERDONA.
Pidió clemencia por sus opresores, no para justificar su maldad sino para afirmar su lección de orar por nuestros enemigos. Antes de Su muerte física ya había muerto a sus pasiones, expresando amor en lugar de ira.
2) De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso (Lucas 23:43) SALVA.
Hasta el último momento confirmó la prioridad de la salvación. Ese ladrón arrepentido experimentó mayor fe y convicción que quienes le abandonaron en aquel momento crucial y sus burladores.
3) Mujer he aquí tu hijo... hijo he aquí tu madre (Juan 19:26) RESPONSABILIDAD FAMILIAR.
Su responsabilidad como hijo se mantuvo firme honrando a su madre hasta el final, se la encargó a aquel discípulo. Como hombre justo no dejó nada inconcluso.
4) Dios mio, Dios mio, ¿Por que me has abandonado? (Mateo 27:47) FUE HUMANO.
Experimentó la soledad que alguno de nosotros sentirá en este transitar. Se dice que ese fue el momento en el que el pecado de toda la humanidad recayó sobre El y el Padre volteó Su rostro para no verlo.
5) Tengo sed (Juan 19:28) NECESITÓ.
Manifestó su necesidad fisiológica deshidratado en la agonía, el mismo que sació nuestra alma para que no tuviésemos sed jamas, y en lugar de agua le dimos vinagre. A veces El nos pide algo y como en aquella oportunidad en desobediencia le damos algo malo proveniente de un corazón perverso.
6) Consumado es. (Juan 19:30) RESPONSABILIDAD.
Su obra redentora como sustituto había sido cumplida. No desertó, ni dejo su trabajo a medias- Cumplió su misión.
7) Padre en tus manos encomiendo mi espíritu (Lucas 23:46) ENTREGA ABSOLUTA.
Ya había entregado su carne y voluntad...por ultimo entregó lo único que le quedaba. Era la ablación de Su propia vida.
¡Gracia Cristo, por el precio que pagaste por mi! Por haber resucitado al tercer día venciendo la muerte para darme la victoria y hacerme más que vencedora. Por tenerme esculpido en la palma de Tu mano, por pensar en mi cuando estabas en la cruz y no bajarte. Mil gracias bendito Redentor

No hay comentarios:

Publicar un comentario