Entradas populares

jueves, 12 de marzo de 2015


Etiquetas.


2 Corintios 13:5 "Pónganse a prueba a ver si están en la fe; Examínense a sí mismos. ¿O no se reconocen a ustedes mismos de que Jesucristo está en ustedes, a menos de que en verdad no pasen la prueba?"

Así como la salvación es personal, debemos tener presente que cada uno de nosotros dará cuenta a Dios por todo: De cómo usamos nuestra lengua, la forma de administrar nuestras finanzas, nuestro trato y amor al prójimo, nuestra vida de oración, la condición de nuestro corazón, el compromiso con Su Reino, integridad, vida de adoración, etc.
Y digo todo esto a manera de reflexión, porque de nada nos sirve andar espiritualizando nuestro juicio apresurado hacia las personas o situaciones, etiquetando a la gente por lo que vemos desde afuera, rechazando a las personas y haciendo acepción entre ellas- A lo que llamo "Racismo espiritual"- Sin ver el estado de descomposición y deterioro en el que estamos por dentro.
Dice Lamentaciones 3:40 Examinemos nuestros caminos y escudriñemosnos; y volvamos al Señor.
No es bueno andar por la vida aseverando sospechas que no provienen de un verdadero discernimiento espiritual, ni contaminando el corazón de nuestros hermanos envenenándolos directa o indirectamente con comentarios en contra de otros. Entendamos que no hay amor en nada de esto, ni edifica al cuerpo de Cristo.
Por lo tanto, lo que vivamos o sintamos, ¡Vamos a Dios! Y digamosle como el salmista en: Salmos 139:23,24 Escudriñame oh Dios, y conoce mi corazón; pruebame y conoce mis inquietudes...
Es sano, cada cierto tiempo detenernos y evaluar nuestras vidas delante del cristal de Cristo y Su Palabra, pero no concentrado en tus opiniones o en las ajenas, sino mas bien con una actitud de humildad y contracción ante el Eterno en busca de un cambio favorable. 
El auto examen por lo general nos mantiene en un perfil correcto y nos permite reaccionar.
Necesitamos saber cómo estamos en la fe, si estamos dejando que sea Cristo que actúe por medio de nosotros, si andamos dando más lugar a la carne que al Espíritu y si estamos amando a la manera en que Dios manda. Dejemos de etiquetar despectivamente a nuestro semejante y comencemos a caminar en la justicia, la paz y el gozo en el espíritu, que es la verdadera vida del evangelio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario