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martes, 18 de noviembre de 2014


Superando La Traición.



Salmos 12:2 "Falsedad habla cada uno a su prójimo; hablan con labios lisonjeros y con doblez de corazón"

Todo el que transita en este mundo ha experimentado "la traición" de una u otra manera. 
La traición es generalmente una de las pruebas mas difíciles de superar, porque cuando alguien falta a su palabra o no guarda la fidelidad debida, inmediatamente se rompe el vinculo de la confianza- El detalle radica en cómo la enfrentamos; porque por lo general nos agarra desprevenidos...
Si alguien sabe sobre traición es el propio Jesucristo, quien fue vendido y traicionado vilmente por 30 monedas; Para Judas, solo valió eso el amor, confianza y dedicación que El Maestro había depositado en el.
El rey David también fue traicionado por su propio hijo Absalon, quien le quitó su mujer y usurpó su trono por andar escuchando malos consejeros.
Sansón fue traicionado por Dalila su pareja, revelando su secreto y entregándolo a sus enemigos.En estos tres ejemplos vemos expuesta la traición de amigos, familiares y cónyuges.
La gente traicionera, es como la descrita en el Salmo 52:21 Las palabras de su boca eran mas blandas que la mantequilla, pero en su corazón había guerra; mas suaves que el aceite, sin embargo eran espadas desnudas.
Este acontecimiento desagradable es necesario asumirlo con sobriedad y madurez, sin magnificar tanto las emociones ni creer que somos los únicos que estamos pasando por esto. Sencillamente hay que perdonar y seguir adelante pero sin devolverle la confianza a quien nos traicionó hasta tanto se la vuelva a ganar.
Si vamos a los ejemplos anteriores, notaremos que Absalon y Judas tuvieron un fin vergonzoso y luego murieron. Dalila quedó vetada por el desprestigio entre los del pueblo- Hubo justicia sin que ellos buscaran vengarse.
Asumamos que vivimos en un mundo lleno de gente desleal e infiel, solo vamos a esforzarnos por no ser nosotros uno mas del montón.
La vida continúa y necesitamos darnos nuevas oportunidades a nosotros mismos. No expongamos al mundo entero a pagar por el daño que otro nos hizo; aun queda gente buena, noble, transparente y autentica en quien confiar y con quienes vale la pena compartir. 
Dejemos todo en manos de Dios, descansemos en Sus brazos que ¡El hará!

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